Cuidemos los Alerces
Cuidemos los Alerces
Alerce, nombre común de un pequeño género de árboles propio de las regiones más frías del hemisferio norte y sur. Los alerces pertenecen a la familia Pináceas, y tienen la peculiaridad, dentro de las coníferas de ser caducifolios. Las hojas blandas, aciculares, agrupadas en apretados ramilletes, caen en otoño, y las nuevas no aparecen hasta la primavera siguiente. El alerce europeo se encuentra sobre todo en las montañas del centro de Europa y en Chile donde se han realizado algunas repoblaciones con él, ya que es un árbol de crecimiento rápido y es posible reproducirlo a partir de su semilla.
Su madera es pardo rojiza, muy dura y resiste a la putrefacción, por ello se ha utilizado para fabricar vigas, postes, embarcaciones, tejuelas para techos, puertas, revestimientos interiores y exteriores, muebles toneles; también en ventanas. Las hojas, corteza y resina tienen propiedades medicinales. En algunos lugares se cultiva como ornamental ya que resulta una planta muy decorativa, en especial en otoño, poco antes de que caigan sus acículos.
Crece entre Valdivia y Chiloé (entre los 39º y 43º latitud Sur), en la Cordillera de la Costa, Cordillera Pelada, a más de 600 metros sobre el nivel del mar, a la altura de Osorno y Valdivia. En el llano Central, entre Puerto Varas y Puerto Montt. En la Cordillera de los Andes, entre Llanquihue y el río Futaleufú (provincia de Palena).
Prefiere terrenos poco profundos, pobres, siempre húmedos y algo pantanosos, con subsuelo impermeable, requiere mucha luz. En las cordilleras la humedad del terreno es reemplazada por la del aire y los suelos de los alerzales son menos pantanosos. No forma bosques densos monoespecíficos, sino que se encuentra mezclado con
Coigües y ñirres; en las zonas bajas, con tepú, saúco del diablo, corcolén, taique, y canelo. Sauco del diablo, corcolén, taique, y canelo.
El alerce es una hermosa conífera de desarrollo extremadamente lento (su tronco crece un cm. en espesor cada 15 ó 20 años) y que puede alcanzar de 3.000 a 4.000 años, constituyéndose en una de las especies más longevas del planeta. Llega a medir 50 metros de altura y tener diámetros de 3 a 4 metros. La ramificación es irregular, formando una copa piramidal. Corteza medianamente gruesa, rojiza, con surcos longitudinales profundos. Hojas como escamas, pequeñas y delgadas, en el envés presentan dos líneas blanquecinas y miden alrededor de 3 mm de largo.



